Nuestra Historia
Décadas construyendo comunidad y llevando agua potable a cada familia de La Gaviota.
Nuestra Misión
«La empresa acueducto-Acuagaviota, presta el servicio público domiciliario de agua apta para el consumo humano a la comunidad con responsabilidad empresarial, social y ambiental; comprometidos con el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros usuarios satisfaciendo sus necesidades; garantizando bienestar, crecimiento empresarial y mejoramiento de la calidad de vida de nuestros clientes y empleados por medio del manejo responsable de los recursos, el trabajo en equipo, y en la aplicación de las normas legales vigentes».
Nuestra Visión
«En cinco años seremos distinguidos como la mejor empresa de acueducto comunitario de Ibagué, por tener una planta de tratamiento moderna que nos permite ofrecer a nuestros suscriptores y usuarios agua potable apta para el consumo humano de la mejor calidad, con un cubrimiento y continuidad del 100%, gracias al manejo responsable de los recursos y a un equipo de trabajo capacitado y eficiente que nos permite prestar un excelente servicio».
Reseña Histórica
El inicio del suministro de agua a la población de la ciudad de Ibagué como un servicio, se funda en 1886 cuando su configuración urbana era similar a la de una aldea. “Contaba la ciudad con unos 12.000 habitantes, y era de regular vecindario, con imprenta, colegio público, el San Simón, una parroquia dos templos, unas cuantas edificaciones de calicanto y calles en tierra. En su mayor parte las casas eran de piso, aunque algunas alcanzaban a dos, adornadas con balcones, especialmente las que rodeaban la plaza principal. Los techos eran de paja o en teja de barro, y las fachadas solían ser blancas, encaladas a la usanza española” (Casabianca Gómez, 2003, pág. 363).
El Gobernador general Casabianca en 1886 desarrolla varias obras importantes para el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de la ciudad, construye “unas pilas públicas que la gente denominaba grifos” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 20), una de éstas era la pila de agua ubicada en la plaza central llamada Bolívar, con el fin de facilitar la captación del agua para la población cercana a dicho sector, su dimensión fue “…de unos 3 metros de alto y unos 6 de diámetro… Ellos lo tomaban con ayuda de media cañas y tras envasarlo en cántaros podían llevarlo a sus viviendas” (Casabianca Gómez, 2003, pág. 364).
La quebrada de donde se abastecían de agua las pilas públicas era la llamada “Las Patas”, el agua de la quebrada se distribuía a través de pequeños canales de guadua hasta los “grifos” ubicados en esquinas importantes de la ciudad (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 20).
Después de realizada la obra, los habitantes durante varios años se abastecieron del servicio del agua que facilita la pila principal de la plaza de Bolívar, en el diario transcurrir de “…las tardes, ver y oír la romería de las criadas con la múcura al cuadril y la caña bajo el brazo, cantando coplas picantes, recitando versos y desafiando con el azaroso movimiento de sus caderas de ánfora a los galanes que las requerían de amores…” (Castaño González, 1990, pág. 175).
Años más tarde, el servicio del agua se cambia con la construcción del acueducto, y la pila central de la plaza de Bolívar construida “…siendo alcalde de la ciudad Juan de Rengifo, mediante la utilización de recursos contemplados en el rubro de los que en la época se denominaba obras varias” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 22). Pasado el tiempo la pila fue sustituida por una “…fuente italiana en mármol llamada “los hijos de Neptuno” (Casabianca Gómez, 2003, pág. 364).
“En 1904, el Gobernador General Félix Antonio Vélez comisiono a Don Francisco Castilla, Director de la Sociedad de mejoras públicas, y persona muy apreciada por su espíritu cívico y amor a Ibagué, para dirigir los trabajos de construcción del acueducto. Don Pacho inspeccionó el área de la quebrada Cay, hizo los trazados necesarios, tumbó cerros utilizando la fuerza del agua, construyó un tanque, colocó tubos y trajo el agua a Ibagué. Lo ayudaron los presos, los vagos, estudiantes y la ciudadanía. Tiempo después hicieron las conexiones en las casas, y se reglamentó el servicio. Este fue el primer acueducto que tuvo Ibagué, que se utilizó hasta 1919, cuando se celebró un contrato para la construcción de otro que prestara un mejor servicio. Hacia 1925 se le dio tratamiento a las aguas y se inició la construcción del alcantarillado en el área central de Ibagué” (Castaño González, 1990, pág. 175).
La fuente escogida inicialmente para el abastecimiento del agua fue un lugar de tierras altas que favorecía la captación y la distribución del servicio del acueducto, la quebrada Cay además contaba con otras cualidades positivas para el aprovechamiento de su agua, gracias a los pocos habitantes y a los vastos terrenos sin poblar el agua era limpia sin contaminación, salubre y agradable para su población, “…prácticamente no necesitaban de tratamiento alguno, distinto de los filtros” (Martinez, 1990, pág. 224).
Después de un tiempo, en el año de 1937 las instituciones oficiales responsables del manejo del servicio del acueducto municipal, observaron la necesidad de ampliar y mejorar el acueducto de acuerdo a las necesidades de la población de ese momento, “…las Empresas Públicas contrataron con la firma Lobo Guerrero & CIA., Sanz Santamaría, la construcción de la primera etapa de la Planta de Filtración…que la constituía la adaptación de los tanques existentes entonces para tanques de aprovisionamiento y decantación, edificio completo para coagulantes, parte de las tuberías de conexión y accesorios y clorificador se llevo a término en el año de 1938, con un costo de $52.759.77” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 53).
En 1940 se finalizan la edificación de la segunda y tercera etapas, “…que comprende el arreglo del tanque de sedimentación, los filtros y el tanque de sedimentación, el tanque de distribución, el registrador Venturini, las tuberías de conexión y de desagües y la cámara de mezcla” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 53).
La institución responsable de administrar los servicios públicos se denomina Juntas Municipales, que luego se conformaría en Empresas Municipales, entidad que maneja entre otros servicios el acueducto municipal, abasteciendo “…cerca del cincuenta por ciento de la población” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 54).
En 1959 se reestructura la prestación del servicio del acueducto con la constitución de la Sociedad Anónima Comercial: Acueductos y Alcantarillados del Tolima S.A. (ACUATOLIMA), con sede principal en la ciudad de Ibagué y con una proyección de 50 años de duración en la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado a los municipios del Departamento del Tolima (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 60).
Desde el año de 1968 a 1974 el gobierno municipal señala debilidad y desorden en la prestación de los servicios públicos en la ciudad de Ibagué, lo cual decide la gestión del proceso de separación de ACUATOLIMA y recuperar la administración de la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado del municipio de Ibagué, con el propósito de poseer y mantener la dirección de la entidad para mejorar la calidad de los servicios públicos.
En 1974 se consolidad la entidad Acueducto y Alcantarillado de Ibagué (ACUAIBAGUÉ) que “…establece como objetivo el estudio, proyecto, construcción y explotación de los sistemas de Acueducto y Alcantarillado de la ciudad de Ibagué para lo cual se inicia el proceso de inversión sólida, la ejecución de una serie de obras de significativa importancia, en la que prevalece la dotación de agua potable para la ciudad de Ibagué…y sobre todo que se planifique realmente lo que debe ser el sistema de alcantarillado para una ciudad que ha iniciado el camino pleno del desarrollo” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 65).
El acueducto municipal en éste momento se abastecía de agua del caudal de la quebrada Cay y del río Combeima, y suministraba el servicio de acueducto a una población de 132.000 habitantes frente de una población total de 220.000 habitantes que poseía la ciudad (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 66).
En el año de 1978, cuatro años después, se reforma los estatutos y cambia la razón social de ACUAIBAGUE por la Empresa de Obras Sanitarias de Ibagué (EMPOIBAGUÉ S.A.), “…un organismo descentralizado del orden municipal perteneciente al sector Salud y sometido a las reglas de las Empresas Comerciales e Industriales del Estado con un objetivo concreto: Estudia, diseña, construye, administra, opera y mantiene los sistemas destinados al servicio de Acueducto, Alcantarillado, matadero, aseo público y plazas de mercado” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 79 y 80).
En la década de los años 80´ la empresa EMPOIBAGUÉ ofrece la prestación del servicio de acueducto a los habitantes del barrio La Gaviota, pero fue rechazado la oferta del servicio por la comunidad del barrio La Gaviota, ya que para abastecer de agua a la población se debía ubicar motores en la parte baja para impulsar el agua y poder distribuirla en todo el barrio[1], generando grandes costos en éste proceso que sería descargado en las facturas de los mismos usuarios, en el trabajo de grado Estudio y diseño del acueducto para el barrio La Gaviota se advierte dicha situación: “Conexiones a las redes de EMPOIBAGUÉ, no es aceptada por la comunidad debido al alto costo que representa para ellos” (Orjuela, Martínez, Guzmán, & Castro, 1988, pág. 9).
En el año de 1989 se liquida EMPOIBAGUÉ a causa de la ineficiente y politización administrativa: “Nombramiento innecesarios, planes sin obedecer a estudios técnicos, financieros o administrativos que lo justificaran, un organismo convertido en un fortín político evitaba eficacia y rentabilidad” (Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado E.S.P. S.A. Oficial, 2005, pág. 90).
Con la decadencia de EMPOIBAGUE, comienza a funcionar el Instituto Ibaguereño de Acueducto y Alcantarillado (IBAL), como una entidad prestadora de los servicios de acueducto y alcantarillado a la ciudad de Ibagué que actualmente funciona como una Empresa eficiente, el papel desempeñado se ha caracterizado por la continua mejora de todos los procesos que contienen los servicios, alcanzando la certificación de calidad ISO 9001.
De igual forma, el IBAL, empresa prestadora del servicio del acueducto, también fue rechazada por la comunidad del barrio La Gaviota: “…prefirieron continuar con sus acueductos propios, a un bajo precio por la prestación del servicio, aún a pesar de no contar con el agua potable. El servicio no es el mejor, dada la precariedad de su infraestructura…” (Fundación Social, 2005, pág. 49).
[1] “…la empresa EMPOIBAGUÉ…era quien operaba el acueducto de Ibagué, pues no podía prestar ese servicio, puesto que nosotros por cuota hidráulica era imposible prestar ese servicio…” (Echeverri, 2008, pág. 1).